*

Prueba del Seat Ateca Xcellence 2.0 TDi 4Motion 201651

Prueba del Seat Ateca Xcellence 2.0 TDi 4Motion 2016

16 agosto, 2016, modificada el 20 diciembre, 2016 por

En esta prueba de larga duración del Seat Ateca te contamos todos los detalles del primer SUV español, un coche que destaca por su versatilidad y un diseño moderno bien rematado. Así es el modelo más importante de la última era de la marca española.

Nuestra valoración: 7,2 Notable

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 8

Notable

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Buenos acabados
  • Relación tamaño/espacio interior
  • Versatilidad

Mejorable

  • Cierre de las puertas muy duro
  • Destellos de las molduras cromadas interiores
  • Interior similar al Seat León

El lanzamiento del Seat Ateca es uno de los más esperados por los responsables de la marca española, que llevan años ansiando que por fin se diese luz verde a su proyecto de SUV, tras sucedáneos como el Seat Altea Freetrack o el Seat León X-Perience. Son excelentes automóviles, pero que no se pueden considerar verdaderos crossovers, y Seat sabe que es mercado de moda desde hace ya tiempo.

Aunque se produce en la factoría de Skoda de la República Checa, el proyecto y el desarrollo del Seat Ateca llevan el sello de Martorell, por lo que se puede considerar un producto genuinamente español, aunque con toda la tecnología que el gigante alemán pone al alcance de sus “socios”.

El modelo de esta prueba es el Ateca con el acabado Xcellence, el más completo de la gama, y la mecánica 2.0 TDi de 150 CV con tracción total y el cambio manual de 6 velocidades. Si en la toma de contacto de su lanzamiento es un automóvil que me dejó un buen sabor de boca, tras esta semana de convivencia se corroboran esas primeras sensaciones y surgen otras muy positivas- como su facilidad y versatilidad para el uso diario. Otras, en cambio, no lo son tanto, como los molestos destellos que producen los adornos cromados presentes en el interior.

Además, esta unidad concreta tenía un cierre de puertas excesivamente firme que hacía necesario dar un fuerte portazo para dejarlas bien cerradas. No son defectos imperdonables ni mucho menos; sus virtudes compensan de sobra estos leves pecados y el Ateca se posiciona como un claro candidato a Coche del Año en España, además de resultar una alternativa muy recomendable frente a otros rivales.

Si lo comparamos con el Seat León X-Perience, el Ateca tiene la ventaja de ofrecer un espacio interior igual de amplio pero con una carrocería casi 20 cm más corta, lo que facilita mucho su uso en ciudad y su maniobrabilidad. Si en el otro lado de la balanza ponemos a SUV puros como el Nissan Qashqai o el VW Tiguan, el español saca partido a su atractivo diseño y su precio competitivo.

Seat Ateca: todas las facetas del Coche del Año 2017

Prueba del Seat Ateca Xcelence 2.0 TDi 4Motion 2016 551
El Seat Ateca tiene un diseño atractivo y una imagen de marca indudable.

Ser uno de los más recientes en llegar tiene sus ventajas en este apartado, pues resulta fácil llamar la atención cuando “eres nuevo en el barrio“. Aunque Seat no ha arriesgado mucho en su diseño y prácticamente el Ateca es un Seat León vitaminado y supermineralizado (como diría súper ratón), atrae las miradas.

Entre los detalles más llamativos del Ateca están las luces diurnas y los intermitentes delanteros. En lugar de atenuar la luz de las primeras para destacar el indicador de dirección cuando lo accionamos, directamente la luz de marcha diurna se vuelve amarilla e intermitente, lo que hace que destaque mucho y, además, le da un toque muy moderno y “tecnológico”.

El color blanco perla de la unidad de pruebas hace que parezca más grande de lo que en realidad es. Sorprende comprobar en el catálogo del modelo que no llega a los 4,5 m de longitud. Sus proporciones, con cortos voladizos y una línea de cintura muy alta, hacen que parezca mayor.

Los ajustes de la carrocería son buenos y la pintura tiene una buena calidad. Las puertas son amplias y abren un buen ángulo, aunque su cierre en esta unidad es algo recio, como comentaba antes.

Si la parte delantera tiene su imagen moderna gracias a los faros full LED, la trasera es, tal vez, la menos arriesgada: demasiado parecida a la de un León ST, lo cual no es malo, pero un coche como éste se merece un poco más de audacia y diferenciación.

Ya que comentaba antes el apartado de los faros full LED, éstos mejoran bastante la iluminación que ofrecen los del Seat León, pero siguen ligeramente por detrás de otros faros del mercado y de su categoría, como los que emplea Renault o Peugeot.

Rubén Fidalgo

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Te puede interesar...