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Prueba del Range Rover Evoque de 150 CV diésel 201651

Prueba del Range Rover Evoque de 150 CV diésel 2016

3 enero, 2017 por

Esta vez sometemos a prueba al Range Rover Evoque con su renovado aspecto exterior y el nuevo motor diésel de 150 CV con tracción total y cambio automático de 9 marchas. Un buen producto pero que tiene un rival casi idéntico: el Land Rover Discovery Sport.

Nuestra valoración: 6,8 Bastante bueno

Diseño 8

Notable

Motor 6

Bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 6

Bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Imagen seductora
  • Buena iluminación
  • Comportamiento fuera del asfalto

Mejorable

  • Recuperaciones lentas
  • Poca autonomía
  • Depreciación

Hace pocos meses que Land Rover ha decidido rejuvenecer el aspecto del Range Rover Evoque, aunque sin arriesgarse a que su gran éxito se convierta en un fracaso. Salvo que tengas uno al lado del otro, apenas te das cuenta de los cambios, pero sí que hay diferencias y la verdad es que las mejoras le sientan bien.

En el caso de la unidad probada, además de la imagen, también hay novedades bajo el capó, donde nos encontraremos con el nuevo motor de la familia Ingenium desarrollado por el grupo Jaguar-Land Rover. En esta ocasión, el Range Rover Evoque diésel rinde 150 CV que se transmiten a las cuatro ruedas a través de un sistema de tracción total de reparto variable y una caja de cambios automática de 9 relaciones.

Entre los puntos fuertes del Evoque, destaca su estética, que sigue siendo atractiva pese a la veteranía de sus trazos generales, y su imagen de marca. La unidad de pruebas, en cambio, pierde puntos en el apartado interior con unos molestos ruidos provocados por el salpicadero, un detalle imperdonable en un modelo de este nivel de precio, aunque se trata de un caso aislado de esta unidad concreta, pues en otras probadas no nos hemos encontrado con este inconveniente.

Range Rover Evoque 150 CV: potencia suficiente

Con un peso en orden de marcha que ronda las dos toneladas, los 150 CV de la mecánica probada no sobran, pero tampoco he notado una diferencia excesiva frente a la versión de 180 CV, al menos no la bastante como para justificar los 3.000 euros de más que hay que pagar por los 30 CV extra.

En cuanto a rivales, tal vez el más importante esté dentro de su propia casa, el Land Rover Discovery Sport. Con él comparte muchos órganos y su precio es casi el mismo (apenas mil euros a favor del Discovery Sport). El Range cuenta con una ventaja en cuanto a estatus impuesta por su nombre Range Rover en lugar de Land Rover, pero el Discovery Sport es algo más espacioso y práctico.

Fuera de casa, uno de los rivales elegidos es el Ford Edge. Si igualamos precios entre el Evoque y el Edge, el de Ford ofrece un mejor equipamiento y la mecánica de 180 CV en lugar de la de 150 CV.

 

La mayoría de los cambios se centran en el frontal.51
La mayoría de los cambios se centran en el frontal.

Puede que ya no llame tanto la atención como hace casi 5 años, cuando nació, pero el Evoque sigue haciendo girar cabezas cuando pasa. En este sentido, los cambios introducidos en la puesta al día del modelo van encaminados precisamente a eso, a hacerlo más llamativo, pero sin caer en estridencias.

Es difícil mejorar un diseño que se ha revelado como todo un éxito. Cambiar algo que funciona puede parecer un error, pero uno también corre el riesgo de quedarse obsoleto, sobre todo en un sector en el que la competencia es feroz, como el de los SUV premium.

La mayoría de los cambios estéticos del Ranger Rover Evoque 2016 se centran en el frontal. Conserva sus rasgos principales, marcados por la mirada de sus faros muy rasgados, que varían su huella luminosa, pero mantienen sus proporciones frente a las del modelo anterior. El diseño de la parrilla también varía sutilmente, pero lo más llamativo es el mayor tamaño de las entradas de aire laterales en el faldón delantero, que contribuyen a darle un aspecto más deportivo y poderoso.

En la vista lateral apenas se ven cambios. El más evidente es el spoiler sobre el portón trasero, que crece de tamaño e incorpora la nueva antena con forma de doble aleta de tiburón. Las llantas de 18 pulgadas (calzadas con neumáticos 235/60-18), con un diseño atractivo, resultan fáciles de limpiar y tienen un aspecto robusto y una medida razonable para permitirnos alguna escapada campestre.

La trasera apenas cambia. Sólo la parte baja del paragolpes y las ópticas tienen diferencias, sutiles pero que logran su cometido de darle un aspecto más moderno y cuidado.

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

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