*

Prueba del Jaguar F-Pace S AWD 3.0 V6 Turbodiésel 300 CV First Edition61

Prueba del Jaguar F-Pace S AWD 3.0 V6 Turbodiésel 300 CV First Edition

9 agosto, 2016 por

Examinamos a fondo el último SUV premium que ha llegado al mercado. Para la prueba del Jaguar F-Pace, hemos escogido la variante diésel más potente y el acabado First Edition. Un diseño espectacular, una potencia apabullante y mucha tecnología son las notas más destacadas del primer SUV de Jaguar.

Nuestra valoración: 7,8 Notable

Diseño 9

Sobresaliente

Motor 8

Notable

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 8

Notable

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Imagen
  • Habitabilidad
  • Prestaciones

Mejorable

  • Llantas de 22 pulgadas
  • Algunos acabados
  • Precio

Entre los aficionados al fútbol, hay quienes todavía tienen una visión romántica del juego. Sí, ya sabes, esos que utilizan expresiones del tipo “amor por los colores” o que llaman mercenario a un jugador cuando ficha por otro equipo para aumentar su salario. No seré yo quien niegue el lado más pasional del fútbol, pero los jugadores, al fin y al cabo, son profesionales que miran por su intereses y, claro está, por su bolsillo.

En el mundo de la automoción sucede algo parecido. Determinadas marcas de coches estaban muy ligadas a una imagen, tecnología o tipo de vehículo concreto, y los más puristas las adoraban por mantenerse fieles a la tradición, no sumarse a las modas y mantener intacto el halo que su historia y prestigio les otorgaban.

Para entendernos, BMW, por ejemplo, siempre se ha caracterizado por la tracción trasera y el afinado comportamiento dinámico de sus coches. Los motores atmosféricos del Porsche 911 Carrera eran música celestial para la legión de seguidores del deportivo alemán y santo y seña de la marca de Stuttgart.

Pues bien, la marca de Munich lanzó el pasado año un monovolumen de tracción delantera, el BMW Serie 2 Active Tourer, y Porsche dijo adiós, definitivamente, a los motores de aspiración natural con el restyling del 911. Los tiempos cambian y, con ellos, las necesidades o demandas del mercado, que es quien manda.

La firma británica no es una excepción y en los últimos años ha llevado a cabo varias “traiciones”. El Jaguar X-Type, construido sobre la plataforma del Ford Mondeo, fue el primer y último modelo de la firma en contar con tracción delantera. Por su parte, el Jaguar S-Type montó en 2004, tras el X-Type, una mecánica diésel, algo inconcebible para algunos, y su sustituto, el Jaguar XF, consumó la traición con, además, una estética que se alejaba de los cánones clásicos de la marca y hacía que las nuevas berlinas del felino, aunque muy atractivas, perdieran personalidad.

Lo cierto es que Jaguar parecía haberse quedado estancada, mientras que sus rivales alemanes gozaban del éxito y el favor del público. Había que sobrevivir, y las mecánicas diésel y el nuevo lenguaje de diseño eran un salvavidas al que aferrarse para no morir ahogada en su propia historia.

Pues bien, la marca ha vuelto a cometer traición y, tras premiarnos con el Jaguar F-Type, heredero del mítico “zapatilla”, ahora, coincidiendo con el 80 aniversario de su fundación, ha lanzado al mercado el primer SUV de su historia: el Jaguar F-Pace. Con este vehículo, la marca responde a las exigencias de un mercado en el que la venta de SUV se ha disparado.

Puede que Jaguar llegue tarde a un segmento en el que sus rivales llevan más de un década, pero parece que, hasta ahora, la marca no había querido inmiscuirse en un terreno reservado a su firma hermana Land Rover. Además, la espera ha merecido la pena, ya que el SUV de Jaguar llega con los argumentos necesarios para triunfar en la categoría que más está creciendo en los últimos años.

En esta prueba del Jaguar F-Pace hemos contado con la mecánica diésel de 3 litros de cubicaje y 300 CV, la más potente de las de gasóleo, y el acabado First Edition, una edición limitada a 2.000 unidades con motivo del lanzamiento. El precio de esta variante se sitúa en unos escalofriantes 88.320 euros, pero, debido al equipamiento opcional de la unidad de pruebas del Jaguar F-Pace que cuenta con, entre otras cosas, el asistente de aparcamiento de visión perimétrica o el sistema Adaptive Surface Response (ASR), el precio se dispara por encima de los 100.000 euros.

Precisamente el elevado precio del vehículo, acorde por otra parte con el segmento en el que milita, hace que no pasemos por alto algunos detalles del acabado que parecen no estar a la altura de un vehículo de esta categoría.

En cualquier caso, si no quieres perder detalle de este nuevo capítulo en la historia de la casa británica, no te pierdas la primera prueba del Jaguar F-Pace, un vehículo que llega para hacer frente al Porsche Macan, BMW X4, Audi Q5 o Mercedes GLC y reclamar su espacio en el segmento SUV.

El frontal del Jaguar F-Pace es imponente.61
El frontal del Jaguar F-Pace es imponente.

Cuando conduces un vehículo de prueba y notas como se te clavan las miradas de los viandantes, hay dos posibles motivos: estás a los mandos de un vehículo muy peculiar o inédito como, por ejemplo, el último Toyota Prius o de un vehículo extraordinariamente bello. Pues bien, con el Jaguar F-Pace de la prueba se cumplían los dos motivos: era peculiar, porque se trataba de un SUV de Jaguar, lo nunca visto, y bello, porque, ahí está la galería de fotos, el aspecto del modelo es realmente imponente.

En la parte frontal, nos encontramos con un Jaguar XE vitaminado y sometido a una severa dieta de esteroides. Permíteme la licencia, pero la mirada felina de los atractivos grupos ópticos, la generosa calandra y las enormes tomas de aire dotan al Jaguar F-Pace de un aspecto agresivo y que parece decir algo así como: “Ya estoy aquí y, ahora, mando yo”.

En la vista lateral, la línea descendente del techo, los voladizos traseros relativamente cortos, la inclinación de la luneta posterior y el spoiler que hay colocado sobre ella acentúan la imagen dinámica con la que la marca ha querido dotar al Jaguar F-Pace para, entre otras cosas, diferenciarlo claramente de los modelos de Land Rover, más pesados a la vista.

Mención aparte merecen las enormes llantas de 22 pulgadas en color negro que equipaba la unidad de pruebas del Jaguar F-Pace. Pese a resultar muy llamativas e impresionantes, son, desde mi punto de vista, totalmente prescindibles. Están muy expuestas a los golpes en las maniobras de aparcamiento y, al ser tan grandes, el espacio que queda entre el borde de la llanta y el disco de freno es ridículo. Además, como veremos más adelante, condicionan el comportamiento del vehículo.

La zaga termina de redondear el atractivo conjunto y es donde más se nota la influencia del Jaguar F-Type, ya que el diseño de las ópticas es herencia directa del precioso biplaza. El motor diésel de 300 CV lleva asociada la letra S, reservada a las versiones más prestacionales de la marca y, por tanto, con detalles estéticos exclusivos. En este caso, las diferencias se centran, sobre todo, en el difusor trasero, la doble salida de escape que sitúa cada tobera en un extremo y las tomas de aire delanteras.

Pese a la lograda estética, hay ciertos detalles que deberían mejorar. Por ejemplo, la tapa rectangular del sensor del control de crucero adaptativo, situada sobre el logo de Jaguar en la parrilla, podría disimularse de mejor manera. Asimismo, el ajuste entre la carrocería y el techo de cristal corredizo no es del todo correcto, ya que existen desniveles y las piezas no están perfectamente enrasadas.

El Jaguar F-Pace está basado en el CX-17, un prototipo que cosechó muy buenas críticas durante su presentación al público en el Salón de Frankfurt 2013. Precisamente esa buena acogida del concept fue decisiva a la hora de dar luz verde al modelo de producción, que, además, se acerca extraordinariamente al concept.

Por longitud, el F-Pace sería rival del Mercedes GLC y su variante Coupé, pero, por precio y potencia, al menos en la unidad probada, estaría más cerca del Mercedes GLE y su respectiva versión coupé. Dejando a un lado la marca de la estrella, el Porsche Macan y el BMX X4 parecen los modelos que más se aproximan por concepto y prestaciones al F-Pace, aunque ambos son más pequeños y su presencia, menos dominante.

Por último, el SUV de Jaguar mide 4,73 metros de longitud, 1,94 de anchura y 1,65 de altura.

Marcos Diego

Marcos Diego

Creció en un Lancia Delta, su primer coche fue un Alfa Romeo 156 y ahora conduce un Fiat Stilo. Hasta que llegue el momento de su inevitable marcha para sustituir a Sergio Marchionne a los mandos del gigante turinés, disfrutamos de él en Autocasión.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Te puede interesar...