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Prueba del Ford Mondeo 2.0 TDCi 150 CV AWD52

Prueba del Ford Mondeo 2.0 TDCi 150 CV AWD

3 junio, 2016, modificada el 9 junio, 2016 por

En esta ocasión sometemos a examen al Ford Mondeo con el sistema de tracción total y el motor diésel de 150 CV. ¿Merece la pena pagar casi 3.000 euros de diferencia frente a su hermano de 2 ruedas motrices? Vamos a ver a quién sí y a quién no.

Nuestra valoración: 7,0 Bastante bueno

7

7

7

8

7

6

Destacable

  • Diseño
  • Espacio interior
  • Relación precio/producto

Mejorable

  • Pantalla táctil Sync
  • Demasiadas teclas en volante
  • Bandeja trasera

Pudimos probar las bondades de su tracción total y la velocidad de respuesta de su sistema de reparto variable en esta presentación de la gama 4×4 de Ford sobre la nieve y ahora toca examinar a fondo el Ford Mondeo 2.0 TDCi AWD con cambio manual en esta prueba, en la que intentaremos ver si merecen la pena los 3.000 euros de diferencia que hay entre los 35.175 euros de partida de esta versión y su hermano de tracción delantera de 32.175 euros.

Si hace apenas 10 años el segmento de berlinas de tracción total era prácticamente un coto privado para Subaru y Audi, en la actualidad casi todas las marcas ofrecen esta alternativa. En España el mercado de este tipo de modelos sigue siendo residual respecto a algunos países europeos, donde su cuota de mercado alcanza el 40%, como en Suiza. Pese a que en nuestro país no llegan al 10%, lo cierto es que es un segmento en auge y “hay que estar” para no perder el tren.

Como rivales principales de este modelo (por potencia y configuración), están el Opel Insignia, el Skoda Superb y el Mazda6, este último con carrocería SW por mantener la quinta puerta y la tracción total.

El Ford Mondeo ofrece una carrocería con un diseño que resulta atractivo, un portón trasero muy práctico, un interior espacioso y una relación precio/equipamiento francamente buena, especialmente si tenemos en cuenta las buenas ofertas que suele ofrecer Ford a sus clientes.

En general, la valoración de este modelo es muy positiva y ha resultado un coche muy agradable durante toda la prueba. Sin embargo, 3.000 euros es una diferencia considerable de precio y, además, su coste de mantenimiento también se incrementa (más piezas implican un mayor riesgo de avería, más peso, más consumo…), por lo que sólo me parece más recomendable que su hermano de tracción delantera si de verdad vamos a sacar partido de la tracción total. ¿Quién va a obtener ventajas con este sistema? Pues, para dar respuesta a esta cuestión, me temo que he de luchar contra una de las “conversaciones de bar” más difundidas entre los “aficionados a los coches”: la tracción total no da más adherencia, da más motricidad, que son cosas diferentes. La adherencia depende exclusivamente del neumático y el peso que recae sobre él, no del tipo de tracción. También he de romper el mito de que su paso por curva sea mejor. En realidad un coche de tracción total tiene un paso por curva más lento, sencillamente porque su peso es mayor (y por lo tanto su inercia y tendencia a mantener una trayectoria rectilínea). Lo que sí es más segura es su capacidad de salir de la curva, porque tenemos menos potencia en cada rueda (dividimos la potencia del motor entre 4 y no entre 2) y no saturamos la capacidad de agarre del neumático, de modo que podemos transmitir más potencia al suelo a la salida de la curva y ganar más velocidad que en un modelo con tracción a sólo dos ruedas.

Por otro lado, hay que entender cómo funciona el sistema de tracción total del Ford Mondeo, que es básicamente un Haldex. En la práctica, este coche es un tracción delantera que transmite parte del par al eje trasero sólo cuando detecta que las ruedas delanteras “no dan abasto”.

Si cuento la cantidad de veces que me he montado con personas en el coche y, en línea recta y con asfalto seco, “presumen” de cómo se agarra su coche de tracción total cuando en ningún momento ha empezado a enviar par al eje trasero, me tiraría aquí dos días, así que vamos a dejarlo en este punto y vamos a centrarnos en este coche, que es realmente bueno, pero cuyas ventajas sólo van a poder ser aprovechadas por unos clientes muy particulares en España.

Prueba del Ford Mondeo 2.0 TDCi 150 CV AWD, Rubén Fidalgo52
Nada diferencia exteriormente a la versión de tracción total.

Exteriormente no hay nada que diferencie a este Ford Mondeo de tracción total de sus hermanos de gama. En el caso de la unidad de pruebas, ni siquiera existe un logotipo AWD ni nada que nos haga sospechar que bajo esta carrocería de 5 puertas hay algo especial. Sólo si nos agachamos y echamos un vistazo al eje trasero, veremos diferencias.

Esto no es ni bueno ni malo; hay a quien le gustaría que todo el mundo supiese que se ha gastado 3.000 euros más en su coche y a quien no, pero esto va en la vanidad de cada uno. Lo cierto es que el Ford Mondeo es una berlina con un diseño atractivo, unas líneas aerodinámicas, modernas y con ciertos matices deportivos, especialmente en el frontal.

La “cara” del Ford Mondeo recuerda bastante a la de los Aston Martin debido a la forma de la entrada de aire hacia la mecánica. Las nervaduras y curvatura del capó delantero y los faros rasgados contribuyen a crear esa sensación de estar ante un coche de altas prestaciones.

En la vista lateral se mantiene esa sensación con una carrocería repleta de nervaduras que, además, proporcionan rigidez a la chapa. Los ajustes son bastante buenos en general, aunque la unidad de pruebas, con el techo panorámico de vidrio, deja mucho espacio (13 mm) entre el final del techo y el portón trasero (ver fotografía en la galería).

La parte trasera tiene a los generosos grupos ópticos como protagonistas. Son grandes y con tecnología LED. Se ven muy bien, incluso lateralmente, lo cual nos hace muy visibles y redunda en nuestra seguridad. También los faros delanteros LED inteligentes iluminan muy bien la carretera. Por ponerle una pega, la de todos los asistentes de luz larga: no detectan las luces de gálibo de los camiones que circulan en sentido contrario y tardan demasiado en pasar a cruce, lo que provoca que vayamos deslumbrando al pobre camionero innecesariamente.

Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/50-17 tienen un diseño atractivo y son fáciles de limpiar, aunque 235 mm de ancho de goma me parecen algo excesivos para un coche de 150 CV y 1.640 kg de peso.

Puedes ver todos los detalles en la galería de fotos del Ford Modeo 4×4.

Rubén Fidalgo

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

3 Comentarios

jcl 4 junio, 2016

me considero y me confieso un enamorado de este modelo de Ford……creo que le queda fantásticamente bien la parrilla de la calandra en negro y no cromado como el de la prueba ( ¿ paquete sport…?)… este AWD con el cambio powershift ( ¿ se puede comparar en efectividad al dsg del grupo vag?) y unas buenas ruedas de invierno en la cornisa cantábrica y en mi tierra ( vitoria-alava) en invierno seria como un carro de combate………

ahora otra pregunta ¿ este motor 2.0 tcdi es de origen o fabricado por el grupo PSA?… muy buena prueba y precioso coche que pena que no me toque el euromillon…je, je, un saludo.

Rubén Fidalgo 4 junio, 2016

Hola jcl, el motor 2.0 es de origen Ford. En cuanto al cambio powershift no es tan eficaz como el DSG, pero no va mal en absoluto. Un saludo 😉

jcl 5 junio, 2016

ok,gracias.

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