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Prueba del DS 3 1.6 THP Sport 165 CV 201639

Prueba del DS 3 1.6 THP Sport 165 CV 2016

29 Noviembre, 2016 por

El DS 3 con el motor turbo de gasolina de 165 CV está un poco en tierra de nadie. Menos potente que rivales como el Ford Fiesta ST 200 o el Peugeot 208 GTi pero claramente por encima de la mayoría de sus rivales, juega la baza de la distinción frente a las prestaciones puras. Aquí tienes todos sus detalles.

Nuestra valoración: 7,0 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 8

Notable

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 6

Bueno

Destacable

  • Imagen atractiva
  • Prestaciones
  • Posibilidades de personalización

Mejorable

  • Detalles de acabado
  • Mandos del sistema multimedia
  • Visibilidad

El DS 3 es el modelo que logró crear una marca nueva gracias al éxito inmediato de ventas que alcanzó tras su lanzamiento. Que su diseño fue un acierto es algo que queda patente si tenemos en cuenta que su imagen es esencialmente la misma desde su lanzamiento en 2009 y sigue resultando atractivo.

Tras la escisión de DS de Citroën, el pequeño ha sido el que más ha tardado en perder los galones y hacerse con un nuevo frontal, que le sienta francamente bien. Además, han aprovechado para introducir unos nuevos faros full LED que proporcionan una luz excelente y también resultan muy atractivos, con gadgets como los intermitentes secuenciales.

Para esta prueba hemos elegido el motor 1.6 THP de 165 CV en acabado Sport. Con este nivel de potencia, el DS 3 se queda un poco en tierra de nadie. Sus principales rivales están o bien en el entorno de los 150 CV o ya dan el salto a la mágica cifra de 200 CV. Tras haber convivido una semana con él, la verdad es que acabas encontrándote muy a gusto con este DS. Su potencia es más que suficiente como para disfrutar a sus mandos, pero en ningún caso resulta excesiva para ser digerida por su bastidor y es difícil que nos meta en apuros.

DS 3: la vida es en color

El diseño del DS 3 hace que sea un coche que se preste bastante a multitud de personalizaciones. Desde las carrocerías en dos colores (con multitud de combinaciones posibles) a varios accesorios para hacerlo casi a medida. En la marca francesa se han fijado bastante en los detalles y saben que el estilo se centra en ellos.

Por ejemplo, la unidad de pruebas (aunque por la luz no se aprecia demasiado) cuenta con un techo pintado en un color marrón metalizado similar al de los refrescos de cola. Esta tonalidad se reproduce en las carcasas de los retrovisores exteriores, en las llantas, salpicadero e incluso en la llave del coche. Este cuidado en los detalles se ve en varios elementos del coche y le aportan ese toque “chic” diferenciador.

Tras una semana de pruebas con este DS 3, el balance es positivo. No es un coche económico, pero su precio se justifica bastante si tenemos en cuenta sus formidables asientos, el mimo puesto en los detalles, unas prestaciones aceptables y un diseño que, pese a ser básicamente el mismo desde hace 7 años, sigue resultando atractivo.

El DS 3 es tal vez al DS al que mejor le ha sentado el nuevo formato de la parrilla delantera de la marca.39
El DS 3 es tal vez al DS al que mejor le ha sentado el nuevo formato de la parrilla delantera de la marca.

Aunque en las imágenes no se aprecia bien, el techo de este DS 3 no es negro sino marrón metalizado (Brun Topaze), como puede verse en algunas imágenes de detalle de la galería fotográfica. Este color y el blanco metalizado combinan de manera muy elegante. Además, tanto las llantas, como las carcasas de los retrovisores, la propia llave del coche y el salpicadero también reproducen esta tonalidad.

El DS 3 está lleno de este tipo de detalles. Para mi gusto es el DS al que mejor le ha sentado el lavado de cara y la nueva imagen con los frontales ya sin los chevrones de Citroën. La nueva coraza delantera es más elegante y deportiva a la vez, con una entrada de aire de mayores dimensiones y que hace que el coche parezca más bajo y pegado al asfalto.

Las llantas de 17 pulgadas (calzadas con neumáticos 205/45-17) tienen un diseño atractivo y son fáciles de limpiar, aunque no son simétricas y la orientación de sus aspas varían si las miramos desde el lado izquierdo o el lado derecho. La característica forma del pilar B termina de definir las peculiares formas del DS 3.

En la parte trasera, lo más llamativo son los pilotos LED con efecto tridimiensional del DS 3, que le dan una imagen moderna y también hacen que seamos muy visibles.

La calidad de la pintura es buena y no se aprecian diferencias de tonalidad en las uniones de superficies con distintos materiales, como las aletas y los paragolpes.

Las puertas son grandes y bastante pesadas, pero no dejan un acceso demasiado cómodo a las plazas traseras, que, además, pueden resultar algo claustrofóbicas por el pequeño tamaño del cristal, una de las consecuencias de la forma del pilar B.

El pequeño spoiler sobre el portón trasero termina de rematar esa imagen deportiva y compacta de este modelo, que también parece muy macizo y robusto.

Rubén Fidalgo

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

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