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Presentación y prueba del Toyota C-HR 201642

Presentación y prueba del Toyota C-HR 2016

21 noviembre, 2016, modificada el 22 noviembre, 2016 por

El Toyota C-HR es uno de los lanzamientos más importantes para la marca japonesa. Llega para volver a ser la referencia en un segmento que prácticamente inventaron ellos con el lanzamiento del primer RAV4, un modelo que ha ido creciendo tanto como para dejar huevo al nuevo C-HR en la gama Toyota.

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 9

Sobresaliente

Motor 8

Notable

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Imagen atrevida
  • Interior acogedor y diferente
  • Imagen de marca

Mejorable

  • Visibilidad desde el interior
  • Llantas de 18 pulgadas excesivas
  • Altura de acceso a plazas traseras

Acaba de llegar a los concesionarios (aunque la campaña publicitaria en televisión no llegará hasta mediados de enero) y ya hemos podido tener la primera toma de contacto con el nuevo Toyota C-HR, un SUV que viene a cubrir el hueco que los sucesivos crecimientos del Rav4 ha dejado vacío.

La primera impresión es francamente buena desde el primer momento. En los últimos años los modelos de Toyota han destacado por muchas cualidades, pero el diseño no ha sido una de ellas, con unas líneas que quieren agradar en tantos rincones del planeta que no enamoran en casi ninguno. El Toyota C-HR es todo lo contrario y llega con una imagen rompedora. Personalmente me parece como si hubiesen participado en una orgía un Hyundai Veloster, el Honda Civic y el Lexus NX y, fruto de la pasión, ha surgido este coche, que tiene un frontal con unos faros que recuerdan al coreano, una trasera claramente inspirada en la zaga del Civic y unas aristas y vista lateral similar a la del Lexus NX. Lograr que un conjunto tan ecléctico tenga armonía es complicado, pero lo han conseguido y la verdad es que es un coche que entra por los ojos.

El interior también rompe con los anodinos y aburridos habitáculos conocidos hasta ahora en la marca y destaca, además de por su vistosidad, por la calidad percibida de los materiales y ajustes.

Diseño vs practicidad

Un niño no llega a las manillas.42
Un niño no llega a las manillas.

El tributo a pagar por este derroche de ingenio en las líneas está en un interior que, aunque es espacioso, tiene un acceso algo angosto a las plazas traseras debido a la acusada caída del techo. También los tiradores de las puertas traseras quedan a una altura a la que un niño no alcanza, aunque casi mejor, así nos evitamos posibles incidencias cuando un crío pequeño juega con una puerta repleta de aristas y partes metálicas.

Con valor de partida en España de 24.250 euros y un tope de gama de 28.500 €, el Toyota C-HR se posiciona ligeramente por encima en precio de sus principales rivales, los SUV en el entorno de los 4,3 m de longitud.

Vídeo de la presentación y prueba del Toyota C-HR 2016

 

Las formas son muy sinuosas y llamativas.42
Las formas son muy sinuosas y llamativas.

Tal vez sea éste el apartado en el que más destaque este modelo. Toyota ha tenido muy claro cuál era su objetivo desde el inicio del proyecto y han diseñado un coche que emocione a la vista. Enfocado a un cliente de entre 35 y 40 años, sin hijos y apasionado por la tecnología (conocidos como “early adopters”), las formas modernas y que sugieran tecnología de última generación han tenido prioridad frente a conceptos como versatilidad, visibilidad, etc.

Pese a que sus proporciones lo engloban dentro del segmento SUV, con una carrocería alta respecto a su longitud y anchura, han querido darle un toque coupé con un techo muy tendido y una zaga en la que la luneta trasera va muy inclinada. Esto penaliza la capacidad del maletero, la comodidad para acceder a las plazas traseras y la visibilidad, pero a cambio tienes un coche realmente llamativo, aunque creo que en Honda se han anticipado a Toyota con el lavado de cara del Civic, con el que es fácil confundir al C-HR cuando nos acercamos por detrás, aunque sea claramente más alto.

La imagen de modelo de espíritu sport se ve enfatizada con unos pasos de rueda abultados que le dan un aspecto musculoso y hace que el coche parezca más ancho y con las ruedas más en los extremos de su cuerpo. Las llantas de 18 pulgadas (excesivas a todas luces en un coche de 122 CV de potencia) y el alerón sobre el portón trasero terminan de redondear esa imagen de coche deportivo en el Toyota C-HR.

El frontal está presidido por unos faros muy rasgados que ya incorporan tecnología LED desde el nivel de acabado Advance Plus y cuya pálida luz también contribuye a darle ese aspecto de aparato tecnológico.

Los acabados y ajustes de las piezas que componen la carrocería son buenos, algo que no es fácil de lograr en un cuerpo tan repleto de aristas y en el que confluyen superficies muy complejas unas con otras.

La paleta de colores está bien elegida y hay tonos muy llamativos que casan a la perfección con el espíritu del modelo. En el acabado superior, Dynamic Plus, la carrocería es bi-color y enfatiza aún más esa vista lateral de coupé.

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

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