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Presentación y prueba del Porsche 718 Cayman 201725

Presentación y prueba del Porsche 718 Cayman 2017

21 octubre, 2016, modificada el 22 octubre, 2016 por

Con la introducción de las nuevas mecánicas más eficientes en su gama, Porsche ha aprovechado para diferenciar más sus gamas Cayman y Boxster. Hoy toca comprobar cómo de profundos son los cambios introducidos, que han sido suficientes como para que la marca haya querido cambiar la denominación de sus modelos.

Nuestra valoración: 7,2 Notable

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 8

Notable

Interior 8

Notable

Equipamiento 6

Bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Prestaciones
  • Comportamiento
  • Imagen de marca

Mejorable

  • Sin android
  • Mando freno de mano
  • Precio de opciones

La verdad es que no entendía muy bien por qué Porsche decidía renombrar sus modelos Cayman añadiendo las siglas 718 a su denominación. El el Porsche 718 Boxster tiene algo más de lógica ya que todos los Porsche 718 que se fabricaron eran con carrocerías abiertas, pero jamás hubo ninguno cerrado. Siguiendo esta lógica de recuperar siglas míticas y hacer un guiño a sus motores de 4 cilindros bóxer, lo razonable habría sido que los Cayman recibiesen las siglas del Porsche 904, que sí era cerrado y con una concepción muy similar a la del Cayman, siendo un deportivo mucho más eficaz que los 911 contemporáneos.

El motivo por el que también el modelo de esta prueba del Porsche 718 Cayman se ha decidido emplear las siglas del roadster en lugar de las del 904 es que en Porsche han querido unificar ambas gamas en una. Antes el Cayman se quiso diferenciar del Boxster con pequeños cambios estéticos y unos motores algo más potentes y se posicionaba un peldaño por encima del Boxster en precio y prestaciones. Ahora no, ahora la gama es Porsche 718 y el Cayman es el cerrado y el Boxster el descapotable. No hay diferencias estéticas (salvo la condición de coupé y cabrio de cada uno) ni de potencia, por lo que el Cayman es algo más económico que el Boxter, al contrario que en generaciones anteriores.

No entiendo muy bien por qué Porsche ha buscado tan afanosamente la manera de defender el montar un motor de 4 cilindros turbo en lugar del 6 cilindros atmosférico, como si fuese realmente un ultraje el sobrealimentar un motor en un deportivo y como si una mecánica de 4 cilindros no fuese digna de ir montada en un Porsche. Bueno, sinceramente creo que los aficionados y la propia marca tienen más motivos para avergonzarse de algunos de sus motores de 6 cilindros, como los montados en los 996, 997 mk1, 986 y 987 mk1 que, con sus frecuentes roturas del eje intermedio de la distribución, se han ganado la fama de ser unas de las mecánicas más problemáticas, de ahí sus bajos precios en el mercado de ocasión.

En mi opinión sólo hay una cosa en la que pierde este motor frente al anterior, y es el sonido que se oye desde fuera (dentro suena de maravilla) cuando está al ralentí, que se parece bastante al de un Subaru. Es un detalle poco importante porque uno se queda mirándolo y ha ganado tanto en atractivo que apenas te fijarás en su sonido.

Para los más puristas, eso de la sobrealimentación no acaba de encajar y puedo entenderlo si uno es un verdadero piloto y apura a la milésima en cada curva, puesto que es más difícil dosificar el par con el acelerador, pero no nos engañemos, el 99,9% de los conductores no llegamos a ese nivel y mucho menos en carretera abierta. Es decir, para el 99,9% de las situaciones este motor arrasa a los anteriores gracias a su enorme par casi constante y que hace que haya mucho más empuje bajo el pie derecho desde prácticamente el ralentí.

Incluso para los que sean capaces de apurar al máximo lo que es capaz de dar el chasis de este Porsche, el motor turbo aporta una ventaja y es que es posible trazar la misma curva con dos marchas diferentes. Hay tanto par en un rango tan amplio de revoluciones que una horquilla la podremos trazar prácticamente con idéntica eficacia en segunda o en tercera, la capacidad de aceleración será prácticamente idéntica y sólo la apurada de frenada anterior a la entrada en el giro nos determinará si debemos trazar en una u otra.

En resumen, el nuevo Porsche 718 Cayman supera absolutamente en todo a su predecesor y sigue siendo una de las referencias entre los modelos deportivos del mercado, por más que para muchos sea indigno un motor de 4 cilindros. El Cayman no es un icono como el Porsche 911-que también tuvo su versión de 4 cilindros, denominada 912, aunque eso es otra historia. El 911 es un símbolo más que un deportivo ultra eficaz, mientras que el 718 Cayman busca las prestaciones y deportividad absolutas, y aquí importan menos los símbolos, por eso me parece excelente la idea de montar un motor mucho más eficaz que el anterior. Aunque a algunos les desagrade su sonido, la realidad es que ahora va mucho mejor.

Vídeo Porsche 718 Cayman

El diseño del 718 Cayman es muy proporcionado y atractivo.25
El diseño del 718 Cayman es muy proporcionado y atractivo.

Porsche, como casi todas las marcas alemanas en general, no es muy amiga de cambios radicales en sus modelos. Tal vez por eso su valor se mantenga en el tiempo. Además, pese a que hayan cambiado el nombre del modelo, no se trata de un cambio de generación sino de un lavado de cara. No hay apenas cambios en su chasis (salvo los anclajes de los nuevos motores y pequeños retoques de puesta a punto) y la nueva generación todavía tardará dos años y medio en llegar.

Los cambios más visibles- además de la nueva paleta de colores, que incluye tonos con un toque muy vintage- se centran en los nuevos faros delanteros y grupos ópticos traseros, así como en el mayor tamaño de las rejillas de ventilación, necesarias para suministrar más aire a la mecánica que, al ser sobrealimentada, necesita más caudal para enfriar los intercoolers del aire de admisión, así como los radiadores de aceite y refrigerante.

Estéticamente es un coche de lo más sugerente. Para mi gusto sus líneas son más proporcionadas que las del 911 aunque menos icónicas. Con los nuevos faros delanteros (de serie bi-xenón, los LED son opcionales), el frontal me recuerda mucho al del 918 Spyder.

Con las nuevas tomas de aire en el faldón delantero, el 718 Cayman parece más ancho y más bajo que el anterior, aunque las cotas no varían.

Los nuevos retrovisores con un pie en forma de V parecen más aerodinámicos y le dan un toque más deportivo al coche, lo mismo que la tobera de aire por delante de los pasos de rueda traseros, que también han obligado a modificar el estampado de las puertas y las manillas.

En la parte trasera se destaca más la línea que une los pilotos, que va en negro. Es una lástima que no sea de color rojo, haciendo un guiño a la franja que unía las luces traseras de los 911 hasta la llegada de los 996.

Los acabados son buenos y, como siempre, son posibles casi infinitas combinaciones de colores, llantas, adhesivos y detalles de personalización para hacerse un 718 Cayman que se ajuste a nosotros como un guante.

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

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