Vuelve LML: diseño inmortal

Hace unas temporadas irrumpió en el mercado europeo una marca india que retomaba los diseños originales de los escúteres más clásicos y “retro” para hacerse con un excelente nicho de mercado que ha ido creciendo y reforzándose en los últimos tiempos, gracias entre otras cosas al movimiento que se ha dado por denominar “vintage”. Con los clásicos chasis de chapa estampada y cambio de marchas en el puño, como los primeros y originales escúteres italianos que conducían nuestros padres o abuelos, consiguió posicionarse bien en los ranking de ventas, de forma que ubicó su central en Europa en el país transalpino.

Así, llegó a nuestro país mediante un importador y, después de un breve período de tiempo, ha sido relanzada de manos de Global & Team. Para este 2011 se prevé una serie de acciones como la presentación de los nuevos modelos con sus motores de 2 y 4 tiempos, aparte de potenciar los que actualmente y están en el mercado, los exitosos Star 125 y 150 que ahora tienen además las líneas especiales Vintage y Metal Body. No olvidemos que sus nuevos motores 4T prometen unos consumos de 1 l cada 60 km (es decir, bastante menos de 2 litros a los 100), lo que supone todo un punto a favor en los tiempos que corren y apoyada tendencia ya iniciada en el 2010 en que dos de cada tres motos vendidas fueron escúteres.

Una de las metas de la nueva sociedad es asentar la imagen de la marca en nuestro mercado, redescubriendo para gran parte de los nuevos usuarios el encanto de los modelos con cuatro marchas en el puño, y cubriendo perfectamente servicios como una sólida red de distribución (de la que hasta ahora LML carecía en nuestro país) completamente renovada que dotará a la marca de plataformas de logística, atención posventa, recambios y accesorios. De este modo, se busca tener el recambio solicitado en menos de 72 horas.

Así, parece que la moda retro se implantará definitivamente en el mercado español del scooter, que ya en su momento fue uno de los más importantes a nivel europeo y mundial. Sin duda, el encanto de lo retro es inmortal, y mucho más en el mundo de la moto.