Los Ángeles del Infierno celebran su 15 aniversario

La concentración de Los Ángeles del Infierno, sin ningún tipo de incidente

“Está la cosa muy tranquila, como una balsa de agua” ha dicho la policía local de Lloret de Mar. Además, los Mossos d’Esquadra han asegurado que no había registrado ningún incidente relacionado con la concentración de miembros de este controvertido grupo de moteros, en su mayor parte llegados desde Barcelona y Estocolmo (Suecia).

Lejos de mostrar una actitud violenta o alborotadora, los Ángeles del Infierno campan a sus anchas por las calles de Lloret de Mar, fotografían el paisaje, celebran reencuentros entre amigos, y, sobre todo, disfrutan del sol en los locales de primera línea de mar, más a pie que en moto, ya que la mayoría han viajado a Lloret en autobús y avión.

Según miembros de la banda, los Ángeles son “un grupo pacífico al que le gusta la fiesta”, reunirse, “montar en moto, conocer gente y viajar”, aunque no ha querido revelar qué tuvo que hacer para convertirse en miembro de este grupo internacional de amantes de las motos.

Fácilmente reconocibles por su cabezas rapadas y sus cazadoras negras de cuero en las que se lee “Hell’s Angels” (Ángeles del Infierno) y el país del que vienen, estos moteros sólo sacan los dientes cuando se les intenta hacer una foto o grabar con cámara. “No queremos periodistas aquí. Sólo publicáis basura sobre nosotros”, declaran varios miembros de los “Ángeles”, que hacen guardias en el acceso al hotel reservado al completo para albergar a los moteros y sus familias.

Por su parte, los comerciantes de Lloret se dividían entre el temor y la alegría de recibir a este nutrido grupo de clientes. “El mero hecho de que se llamen Ángeles del Infierno, ya da respeto, pero la verdad es que para nosotros no ha habido ningún problema, la mayoría que han venido desde ayer ni siquiera han bebido alcohol, y muchos han venido con sus familias”, declara la propietaria de un restaurante en primera línea de playa.

El colectivo de los “Ángeles del Infierno” estuvo en el foco de los medios comunicación en abril de 2009, cuando se detuvo a 22 miembros de la banda en diferentes ciudades de España, 13 de los cuales eran residentes en Barcelona.